Crónica 7 del campo de trabajo: los rodillos van ganando la batalla

  • 27/07/2020

Para los que se están dejando la barba y les queda fatal:

Los rodillos van ganando la batalla, porque cada día los desayunos son más silenciosos. Aunque hay que decir que los equipos que recogen el comedor cada vez desempeñan su labor más eficazmente. Bravo.

La vuelta al trabajo ha sido dura, pero no nos faltan ganas, así que hemos currado viendo cómo nuestros esfuerzos van tomando ya forma, y menos mal que no es la de Rodrigo Sangrador.

La Misa ha sido silenciosa, pues el coro, con el rabo entre las piernas tras la actuación de ayer, ha decidido no cantar. Pero Don Arturo ha conseguido darle la vuelta a la tortilla, mientras Manola arreglaba una y otra vez el micrófono, sin duda un ejemplo de perseverancia. 

El snack ha girado en torno al amor odio por el té blanco y las cartas. Y es que hasta ahora creíamos que el Covid era la pandemia, pero de verdad que el mus es la verdadera enfermedad. La vuelta al trabajo ha sido dura, pero como nos sobran las ganas, hemos currado hasta la hora de comer, donde, una vez más, los cocineros demuestran que Masterchef no es nada comparado con Rusiahonda.

Como hoy trabajamos por objetivos, a las 19.00 los trabajadores Dieguito Jiménez y Torremocha han demostrado que el esfuerzo diario se acaba cobrando, mientras que algunos recuperaban horas de trabajo.

El rato libre de la tarde ya tiene protagonistas, y es que las duchas son nuestra recompensa más preciada. Cada vez hay más valientes, o ilusos, que se atreven con las letanías, mención especial para Bosco García San-Miguel.

A la hora de la cena, tras unas albóndigas que estaban para chuparse los dedos, Ignacio de Abajo ha dado un “motivational speech” en el que no han faltado las promesas de gloria. Veremos si se cumplen mañana.

Recuerdos desde Kolpino.

Otaku.

Miguel Arribas.

Crónica 7 del campo de trabajo: los rodillos van ganando la batalla

Para los que se están dejando la barba y les queda fatal:

Los rodillos van ganando la batalla, porque cada día los desayunos son más silenciosos. Aunque hay que decir que los equipos que recogen el comedor cada vez desempeñan su labor más eficazmente. Bravo.

La vuelta al trabajo ha sido dura, pero no nos faltan ganas, así que hemos currado viendo cómo nuestros esfuerzos van tomando ya forma, y menos mal que no es la de Rodrigo Sangrador.

La Misa ha sido silenciosa, pues el coro, con el rabo entre las piernas tras la actuación de ayer, ha decidido no cantar. Pero Don Arturo ha conseguido darle la vuelta a la tortilla, mientras Manola arreglaba una y otra vez el micrófono, sin duda un ejemplo de perseverancia. 

El snack ha girado en torno al amor odio por el té blanco y las cartas. Y es que hasta ahora creíamos que el Covid era la pandemia, pero de verdad que el mus es la verdadera enfermedad. La vuelta al trabajo ha sido dura, pero como nos sobran las ganas, hemos currado hasta la hora de comer, donde, una vez más, los cocineros demuestran que Masterchef no es nada comparado con Rusiahonda.

Como hoy trabajamos por objetivos, a las 19.00 los trabajadores Dieguito Jiménez y Torremocha han demostrado que el esfuerzo diario se acaba cobrando, mientras que algunos recuperaban horas de trabajo.

El rato libre de la tarde ya tiene protagonistas, y es que las duchas son nuestra recompensa más preciada. Cada vez hay más valientes, o ilusos, que se atreven con las letanías, mención especial para Bosco García San-Miguel.

A la hora de la cena, tras unas albóndigas que estaban para chuparse los dedos, Ignacio de Abajo ha dado un “motivational speech” en el que no han faltado las promesas de gloria. Veremos si se cumplen mañana.

Recuerdos desde Kolpino.

Otaku.

Miguel Arribas.