El penalti decisivo

Una final especial

La semana de celebraciones del Colegio, que incluía una mañana de deportes, culminó el día del 50 aniversario de Retamar con la final de fútbol-7 entre los dos mejores equipos de la Sección en este torneo: 2º ESO E y 3º ESO B.  Las evidentes diferencias físicas que se dan entre ambas edades no hacían sino presagiar una victoria de los mayores.

Tras las fotos iniciales y los saludos preliminares de rigor dio comienzo el partido. La grada comenzó a vibrar.

Los pequeños salieron a presionar, muy cerca unos de otros, aprovechando la estrechez de líneas del campo, pero su esfuerzo no obtuvo ningún fruto y 3º no tenía problemas para controlar el partido. 2º E se acercó con frecuencia al área rival, pero en dos contraataques, encajó dos goles. Siguieron intentándolo y, cerca ya del pitido que indicaba el final del primer tiempo, estrellaron el balón en el palo derecho del rival. Eso fue todo.

En la segunda parte 3º B presentó un equipo más alto y más fuerte, diseñado para ejecutar contrataques rápidos con Jacobo Jarnés y Jacobo Fernández (además de Javier Iniesta y Javier Zumarraga), y Gonzalo de Lecea (portero de 2º E) se tuvo que emplear a fondo para no encajar más goles. Sin embargo, en una jugada desafortunada, en que un defensa no supo despejar un balón en la misma línea de gol, recibieron el tercer gol.

Probablemente entonces resonaron en las mentes de los jugadores de 2º E las instrucciones del tutor en el vestuario antes de salir: “lo lógico es perder; vamos a empezar perdiendo 2-0. Vosotros decidís si queréis perder 3-0 o 13-0. No bajéis los brazos”. El 3-0 ya estaba en el marcador, y entonces ¿qué?

Entonces ‘los pequeños’ aumentaron su presión y colgaron más balones al área rival. En un rechace, Jaime de Mateo  acertó a cruzar un balón lejos del alcance de Ignacio García Gómez-Barredo, el portero de los mayores. El 3-1 comenzaba a hacer justicia al esfuerzo del equipo de 2º, y calentaba el ambiente en la grada que, un par de minutos después, cuando Álvaro Herrero-Tejedor hacía el 3-2, con un fuerte disparo tras un rechace, comenzó a gritar “sí se puede”.

Quedaba algo de tiempo y fruto de la presión en el centro del campo fue una falta que cometieron los mayores. Gonzalo de Lecea decidió que era un buen momento para sacar él la falta y, así, adelantar a todo el resto del equipo. Su ejecución fue perfecta: el balón, casi desde el centro del campo, entró por toda la escuadra. Entonces estalló el delirio en la grada que empezó a clamar “De le”, “De le” (por De Lecea)… 3-3.

Aún hubo tiempo para un par de contraataques de 3º pero instantes después finalizaba el encuentro y se iniciaba la tanda de penaltis.

Hay quien dice que los penaltis son una lotería; realmente son un juego de nervios, de engañar en las posturas, de moverse en la portería… y, en eso, los tutores asesoraban a sus pupilos. Fue entonces cuando Pepe Parages hizo la gran pregunta: “¿Fuerte o colocado?”. La respuesta de su tutor no se hizo esperar: “fuerte; si colocas se te puede ir fuera porque estas porterías son pequeñas”.

Silencio. Tensión. Primero lanzará un alumno de 3º y luego uno de 2º. El primero se va fuera y el segundo lo para el portero, así que continúa la igualdad. El resto de los lanzamientos acaban en gol; así hasta el quinto y último lanzamiento. No puede haber más tensión.

A Gonzalo de Lecea se le acerca su tutor para decirle: “te toca parar este”; Gonzalo está nervioso y apenas es capaz de musitar un leve “sí”.

Dicho y hecho: para el penalti con una gran estirada (en la foto queda recogido este ‘histórico’ hecho).

La grada estalla de júbilo pero queda un último lanzamiento, el de Pepe Parages, que hace lo que mejor sabe hacer: sonreír. Gira el cuerpo en un ángulo pero tira el penalti por el centro, donde ya no hay portero porque se ha tirado a su izquierda… ¡GOL! ¡FINAL! Ha ocurrido de nuevo. El fútbol es así. Ya no hay rival pequeño. La ilusión todo lo puede y la grada hace piña en una esquina del campo con el equipo vencedor. El portero es manteado delicadamente como un héroe, como uno más de los héroes de 2º E…

Un rato después, todo 2º se hace la foto de la promoción; quizá la más alegre de su historia tras una final digna de todo un 50 aniversario del Colegio.