Esperando las notas de la EvAU en Tierra Santa

  • 15/06/2019

El jueves por la noche Asís fue recibido de forma efusiva (más por los manjares que traía consigo que por la llegada de su persona). También anunciaron que empezarían las rotaciones en la residencia de Notre Dame des Douleurs para darnos descanso a los que llevamos ya varios días seguidos cuidando a los ancianos, tarea mucha más ardua que pintar una pared o mover armarios.
La labor en la residencia es sin duda la más completa. Además de lo antes mencionado, nos dedicamos también a la jardinería. El trato con los ancianos nos da la oportunidad de mostrar nuestro dominio en el inglés y el francés (cabe hacer mención especial a Luis Soldevilla), e incluso algún valiente se aventura con el árabe (tal es el caso, cómo no, de Antonio Fragua).
Nuestra labor se centra en dar de comer a los ancianos y entretenerles, ya sea cantando o dándoles simple conversación. Son especialmente entrañables los románticos paseos que nos dejan dar a los ancianos (de uno en uno), siempre que el sol lo permita.
Sin embargo, lo más importante del día de hoy es la entrega de las notas de selectividad. Ya anoche la tensión era palpable entre todos. Esta mañana el pan de pita era más difícil de tragar de lo normal. Los minutos pasan lentamente hasta las 13:00 (12:00 hora peninsular). «Si saco más de X…», » Si saco menos de Y…» Las promesas se acumulan en las bocas de todos a la espera de los resultados.
Llega la hora. Se caen los servidores. Sólo Miguel Tejerina ha conseguido ver su nota para desesperación de todos. «¡He aprobado!», grita el futuro mejor odontólogo de Valladolid y alrededores.
Comemos todavía sin saber nuestras calificaciones. Ante la imposibilidad de acceder al portal web, Juan Navalpotro las consigue y nos las va diciendo de uno en uno. Llama a los que se encuentran en Saxum y también se las comunica. Ha habido grandes notas, pero lo más importante es que todos han aprobado. El alivio es el sentimiento dominante entre la mayoría de nosotros.
A las 18:00 ponemos rumbo a Nazareth, donde pasaremos el fin de semana. Concluye así la jornada del campo de trabajo más intensa hasta el momento.
FERNANDO DE LUCAS

Esperando las notas de la EvAU en Tierra Santa

El jueves por la noche Asís fue recibido de forma efusiva (más por los manjares que traía consigo que por la llegada de su persona). También anunciaron que empezarían las rotaciones en la residencia de Notre Dame des Douleurs para darnos descanso a los que llevamos ya varios días seguidos cuidando a los ancianos, tarea mucha más ardua que pintar una pared o mover armarios.
La labor en la residencia es sin duda la más completa. Además de lo antes mencionado, nos dedicamos también a la jardinería. El trato con los ancianos nos da la oportunidad de mostrar nuestro dominio en el inglés y el francés (cabe hacer mención especial a Luis Soldevilla), e incluso algún valiente se aventura con el árabe (tal es el caso, cómo no, de Antonio Fragua).
Nuestra labor se centra en dar de comer a los ancianos y entretenerles, ya sea cantando o dándoles simple conversación. Son especialmente entrañables los románticos paseos que nos dejan dar a los ancianos (de uno en uno), siempre que el sol lo permita.
Sin embargo, lo más importante del día de hoy es la entrega de las notas de selectividad. Ya anoche la tensión era palpable entre todos. Esta mañana el pan de pita era más difícil de tragar de lo normal. Los minutos pasan lentamente hasta las 13:00 (12:00 hora peninsular). «Si saco más de X…», » Si saco menos de Y…» Las promesas se acumulan en las bocas de todos a la espera de los resultados.
Llega la hora. Se caen los servidores. Sólo Miguel Tejerina ha conseguido ver su nota para desesperación de todos. «¡He aprobado!», grita el futuro mejor odontólogo de Valladolid y alrededores.
Comemos todavía sin saber nuestras calificaciones. Ante la imposibilidad de acceder al portal web, Juan Navalpotro las consigue y nos las va diciendo de uno en uno. Llama a los que se encuentran en Saxum y también se las comunica. Ha habido grandes notas, pero lo más importante es que todos han aprobado. El alivio es el sentimiento dominante entre la mayoría de nosotros.
A las 18:00 ponemos rumbo a Nazareth, donde pasaremos el fin de semana. Concluye así la jornada del campo de trabajo más intensa hasta el momento.
FERNANDO DE LUCAS