Noticias del «barracón» de la Visitación en San Petersburgo

  • 16/07/2019

Al habla desde el grupo de la parroquia de la Visitación de San Petersburgo. Para los más despistados, sí; somos ese grupo que trabaja duro cuando hay que trabajar, desde muy pronto hasta bien entrada la tarde, y duerme cuando toca dormir. Quizá sea por eso que se dice -entre los que pagarían por estar en este grupo- que aquí reina una absoluta tranquilidad…

Esto va dirigido a todas las madres que devoran crónicas casi tan ferozmente como Allende las patatas de sabor puerro en las meriendas, esperando impacientemente a oír algo sobre sus niños. Seguimos vivos, no estamos pasando frío y comemos muy bien.

Gran parte de este mérito, por no decir todo, lo tiene nuestro equipo Michelín de alta cocina. Masterchef Villalón, Guiti y un incansable Javi Peña que nos deleitan con toda clase de especialidades como pasta, arroz con huevos o unas hamburguesas que no han sido vistas nunca en Rusia

A esto hay que sumarle que el ambiente lo ameniza Gonzalo Gallego al piano. En breve se le sumará Íñigo Díaz también. Josema Cruz y Jaime Cabal contribuyen con unos buenos punteos y acordes que entusiasman a más de un rusky que no dudan en grabarlos con sus móviles. Además de que ya se ha formado un espléndido coro del que más de la mitad han sido expulsados. Lo milagroso de esto es que Nacho García sigue en el coro. ¿Habrá favoritismo?

Ahora mismo escribo estas líneas en medio del fragor de la batalla entre los estudiantes y los metros y metros de tablas de madera que tenemos que romper, cortar y disponer ordenadamente; y no puedo menos que remarcar el increíble talento de Iñigo Montoya con la palanca -no sabéis la magia que tiene en el Fornite -, la maestría de Gonzalo Chiva conduciendo carretillas -ha caído más de un derrape- y el sobrehumano esfuerzo que ponen Jaime Fdez y Álvaro García cargando y rompiendo madera, respectivamente. Son los primeros que llegan y los últimos que se van.

Un Fernando Huerta que se deja la piel trabajando -en concreto la de los pies- acompaña a Thomas Talbot que, enfundado en su mono de albañil, cambia el chip y reparte hachazos hasta que alguien consigue quitárselo.
Seoane –con su incansable sonrisa- reparte las tablas de madera cuidadosamente, no sin antes haber contado un chiste muy malo antes de trabajar. Por último remarcar como los que más trabajan y menos se quejan son Iñigo Díaz de Rábago y Andrés Sánchez que sacan las tablas como si fueran churros y siempre con gran discreción.
También tenemos algún “manitas” como Álvaro Anaya y Andrés Sánchez que arreglaron ayer la luz del baño con sus manos y una navaja suiza. Cierto es que el arreglo duró unas horas pero, aprendiendo de la experiencia, mañana volverán “a la carga”.
Aunque todo esto no podría ir tan bien como estáis leyendo, queridas madres, sin una batuta que orquestara todo lo que hay que hacer. Esta batuta son los jefes, los capos, los misters, los bosses: Josema y Pedro Villarino. El primero, aunque le cuesta ponerse el mono porque tiene que organizar “cosas”, consigue que haya orden en el barracón y que no nos muramos de hambre. El segundo se encarga de la gestión económica del campo con mano de hierro; y supo crear una bolsa común con la que pudimos comprar un balón con el que amenizar nuestros ratos libres.

Algunas mamás os preguntaréis por qué no he incluido a Joe Gómez Seco entre los jefes. Como él dice, es el último peón de este campo. Pero es como una madre, aparte de por su manera de jugar al fútbol, por cómo lucha porque siempre haya Coca-Cola y una “Nutella” para llenar los momentillos de hambre fruto de algún error inicial en la planificación del menú para las casi 30 personas que nos encontramos por aquí.

El sacerdote de la parroquia, Mijail, es todo un ejemplo. Con sus treinta y siete añitos, se pasa el día ayudándonos a trabajar -cargando y picando hasta la extenuación-, nos celebra cada día Misa en rusky, latín, español e inglés, sale a correr y al gimnasio, nos trae todo lo que podamos necesitar y, por si esto fuera poco, nos reímos bastante con él.

En cuanto al objetivo último de este campo de trabajo, convertir Rusia, estamos en ello. Ayer ya se acercaron algunos chinos a sacarnos fotos y a preguntar por qué estábamos aquí. Se ve que les llama la atención. Aparte de esto, los rusky también se acercan y nos preguntan cosas. Siempre está Gabriel Llorente con su traductor de Google para resolver sus dudas. Hasta nos han ofrecido hacernos una entrevista en Radio María San Petersburgo para explicar nuestro proyecto.

Otro tema que hubo que resolver fue el de la comunicación con el exterior y entre los grupos que salen a hacer diversas gestiones (supermercado, farmacia, ferretería, cambiar dinero, buscar un campo de fútbol para pasar el rato….). Por fin conseguimos que Joe y Soto (antiguo alumno que viene a echar un cable y que no da crédito a que él pudiese haber sido tan adolescente como lo somos nosotros ahora) tuvieran tarjeta rusa. Lucas Fdez ha sido, junto a los dos metros de Jacobo Jarnes, el más interesado en esta gestión.

Lo que la gente más desea es ir a hacer la compra. Rafita Llorente ya se sabe el supermercado como la palma de su mano. Berni, aparte de su mal jugar en el mus, tiene la capacidad de ir con 2 garrafas de agua y 2 bolsas repletas de comida mientras lleva el carrito de la compra, acompañado de Carbonel que tiene un talento para la logística a la altura de su maestría en el ajedrez.

Queridas madres: como veis, va todo sobre ruedas.

Pablo Guitart Godino

Noticias del «barracón» de la Visitación en San Petersburgo

Al habla desde el grupo de la parroquia de la Visitación de San Petersburgo. Para los más despistados, sí; somos ese grupo que trabaja duro cuando hay que trabajar, desde muy pronto hasta bien entrada la tarde, y duerme cuando toca dormir. Quizá sea por eso que se dice -entre los que pagarían por estar en este grupo- que aquí reina una absoluta tranquilidad…

Esto va dirigido a todas las madres que devoran crónicas casi tan ferozmente como Allende las patatas de sabor puerro en las meriendas, esperando impacientemente a oír algo sobre sus niños. Seguimos vivos, no estamos pasando frío y comemos muy bien.

Gran parte de este mérito, por no decir todo, lo tiene nuestro equipo Michelín de alta cocina. Masterchef Villalón, Guiti y un incansable Javi Peña que nos deleitan con toda clase de especialidades como pasta, arroz con huevos o unas hamburguesas que no han sido vistas nunca en Rusia

A esto hay que sumarle que el ambiente lo ameniza Gonzalo Gallego al piano. En breve se le sumará Íñigo Díaz también. Josema Cruz y Jaime Cabal contribuyen con unos buenos punteos y acordes que entusiasman a más de un rusky que no dudan en grabarlos con sus móviles. Además de que ya se ha formado un espléndido coro del que más de la mitad han sido expulsados. Lo milagroso de esto es que Nacho García sigue en el coro. ¿Habrá favoritismo?

Ahora mismo escribo estas líneas en medio del fragor de la batalla entre los estudiantes y los metros y metros de tablas de madera que tenemos que romper, cortar y disponer ordenadamente; y no puedo menos que remarcar el increíble talento de Iñigo Montoya con la palanca -no sabéis la magia que tiene en el Fornite -, la maestría de Gonzalo Chiva conduciendo carretillas -ha caído más de un derrape- y el sobrehumano esfuerzo que ponen Jaime Fdez y Álvaro García cargando y rompiendo madera, respectivamente. Son los primeros que llegan y los últimos que se van.

Un Fernando Huerta que se deja la piel trabajando -en concreto la de los pies- acompaña a Thomas Talbot que, enfundado en su mono de albañil, cambia el chip y reparte hachazos hasta que alguien consigue quitárselo.
Seoane –con su incansable sonrisa- reparte las tablas de madera cuidadosamente, no sin antes haber contado un chiste muy malo antes de trabajar. Por último remarcar como los que más trabajan y menos se quejan son Iñigo Díaz de Rábago y Andrés Sánchez que sacan las tablas como si fueran churros y siempre con gran discreción.
También tenemos algún “manitas” como Álvaro Anaya y Andrés Sánchez que arreglaron ayer la luz del baño con sus manos y una navaja suiza. Cierto es que el arreglo duró unas horas pero, aprendiendo de la experiencia, mañana volverán “a la carga”.
Aunque todo esto no podría ir tan bien como estáis leyendo, queridas madres, sin una batuta que orquestara todo lo que hay que hacer. Esta batuta son los jefes, los capos, los misters, los bosses: Josema y Pedro Villarino. El primero, aunque le cuesta ponerse el mono porque tiene que organizar “cosas”, consigue que haya orden en el barracón y que no nos muramos de hambre. El segundo se encarga de la gestión económica del campo con mano de hierro; y supo crear una bolsa común con la que pudimos comprar un balón con el que amenizar nuestros ratos libres.

Algunas mamás os preguntaréis por qué no he incluido a Joe Gómez Seco entre los jefes. Como él dice, es el último peón de este campo. Pero es como una madre, aparte de por su manera de jugar al fútbol, por cómo lucha porque siempre haya Coca-Cola y una “Nutella” para llenar los momentillos de hambre fruto de algún error inicial en la planificación del menú para las casi 30 personas que nos encontramos por aquí.

El sacerdote de la parroquia, Mijail, es todo un ejemplo. Con sus treinta y siete añitos, se pasa el día ayudándonos a trabajar -cargando y picando hasta la extenuación-, nos celebra cada día Misa en rusky, latín, español e inglés, sale a correr y al gimnasio, nos trae todo lo que podamos necesitar y, por si esto fuera poco, nos reímos bastante con él.

En cuanto al objetivo último de este campo de trabajo, convertir Rusia, estamos en ello. Ayer ya se acercaron algunos chinos a sacarnos fotos y a preguntar por qué estábamos aquí. Se ve que les llama la atención. Aparte de esto, los rusky también se acercan y nos preguntan cosas. Siempre está Gabriel Llorente con su traductor de Google para resolver sus dudas. Hasta nos han ofrecido hacernos una entrevista en Radio María San Petersburgo para explicar nuestro proyecto.

Otro tema que hubo que resolver fue el de la comunicación con el exterior y entre los grupos que salen a hacer diversas gestiones (supermercado, farmacia, ferretería, cambiar dinero, buscar un campo de fútbol para pasar el rato….). Por fin conseguimos que Joe y Soto (antiguo alumno que viene a echar un cable y que no da crédito a que él pudiese haber sido tan adolescente como lo somos nosotros ahora) tuvieran tarjeta rusa. Lucas Fdez ha sido, junto a los dos metros de Jacobo Jarnes, el más interesado en esta gestión.

Lo que la gente más desea es ir a hacer la compra. Rafita Llorente ya se sabe el supermercado como la palma de su mano. Berni, aparte de su mal jugar en el mus, tiene la capacidad de ir con 2 garrafas de agua y 2 bolsas repletas de comida mientras lleva el carrito de la compra, acompañado de Carbonel que tiene un talento para la logística a la altura de su maestría en el ajedrez.

Queridas madres: como veis, va todo sobre ruedas.

Pablo Guitart Godino