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Crónica 5 desde Barkly East: «Seguimos aprendiendo»

  • 11/07/2022

ENLACE AL ÁLBUM DE FOTOS Y VÍDEOS DEL CAMPO DE TRABAJO

Esta mañana el despertador ha sonado acompañado de una broma por parte del sistema eléctrico, que nos ha presentado un apagón a deshora. Esta incertidumbre eléctrica ha durado una hora, hasta que la luz ha vuelto acompañada del mejor regalo, el desayuno, la razón primordial por la cual nos despertamos a la hora que lo hacemos.

Tras esta primera comida y de la rutinaria charla informativa, hemos ido a misa. Pero en este caso era algo diferente de lo normal. D. Enrique ha introducido el acto con el diario de un alumno que estuvo en Barkly East en 2018, donde retrataba las atrocidades que vio al visitar su hospital público. Con esto se buscaba que reflexionásemos sobre el amor, y como dijo Herman Hesse desprendernos de esas gafas subjetivas de la personalidad forjadas en la inhibición del primer mundo, y de este modo colocarnos en el eje de la objetividad, en el cual podemos mirar de frente al mundo real.

Después de este contenido filosófico, fuimos a trabajar en esta gélida mañana del invierno sudafricano a las que nos estamos acostumbrando día tras día. Y aunque nos acercamos cada vez más a esa elegante maestría de los profesionales, que apenas cuatro días antes nos habían enseñado su oficio, seguimos cometiendo algunos pequeños errores. Esto se ha visto especialmente reflejado en dos momentos. El primero, referente a los valientes hombres que trabajan en el tejado, a los que hoy se les ha precipitado (accidentalmente) un cubo de pintura; afortunadamente nadie salió herido. En el segundo caso, volvemos a apelar a nuestro querido cura, quien, tras entregar toda su ilusión en construir una columna, se ha visto obligado, por un fallo logístico, a desmantelar su creación entre penas y llantos.

Por otro lado, estaba el relevo de grupos en Township, donde estos nuevos integrantes han pintado por completo dos casas, a la par que entretenían a los ilusionados e intrigados niños de los alrededores. Pero no se han quedado conformes con dar, sino que también han recibido mucho de estos locales, como bailes y palabras desconocidas para nosotros. Entre ellos ha destacado el pequeño Tose, algo corroborable por la cantidad de fotos que ha protagonizado.

A remarcar también el primer día de vela que ha supuesto la primera exposición del Santísimo en este lugar. E incluso con este éxito, lo más memorable se le adjudica a lo acontecido después de la cena, empezando por la celebración del cumpleaños de Ramón con unas palabras que hicieron estallar al público y unos impactantes testimonios de antiguos campos de trabajo por parte de D. Alberto.

Jaime Álvarez, Juan del Castillo y Gonzalo Iniesta.

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Crónica 5 desde Barkly East: «Seguimos aprendiendo»

  • 11/07/2022

ENLACE AL ÁLBUM DE FOTOS Y VÍDEOS DEL CAMPO DE TRABAJO

Esta mañana el despertador ha sonado acompañado de una broma por parte del sistema eléctrico, que nos ha presentado un apagón a deshora. Esta incertidumbre eléctrica ha durado una hora, hasta que la luz ha vuelto acompañada del mejor regalo, el desayuno, la razón primordial por la cual nos despertamos a la hora que lo hacemos.

Tras esta primera comida y de la rutinaria charla informativa, hemos ido a misa. Pero en este caso era algo diferente de lo normal. D. Enrique ha introducido el acto con el diario de un alumno que estuvo en Barkly East en 2018, donde retrataba las atrocidades que vio al visitar su hospital público. Con esto se buscaba que reflexionásemos sobre el amor, y como dijo Herman Hesse desprendernos de esas gafas subjetivas de la personalidad forjadas en la inhibición del primer mundo, y de este modo colocarnos en el eje de la objetividad, en el cual podemos mirar de frente al mundo real.

Después de este contenido filosófico, fuimos a trabajar en esta gélida mañana del invierno sudafricano a las que nos estamos acostumbrando día tras día. Y aunque nos acercamos cada vez más a esa elegante maestría de los profesionales, que apenas cuatro días antes nos habían enseñado su oficio, seguimos cometiendo algunos pequeños errores. Esto se ha visto especialmente reflejado en dos momentos. El primero, referente a los valientes hombres que trabajan en el tejado, a los que hoy se les ha precipitado (accidentalmente) un cubo de pintura; afortunadamente nadie salió herido. En el segundo caso, volvemos a apelar a nuestro querido cura, quien, tras entregar toda su ilusión en construir una columna, se ha visto obligado, por un fallo logístico, a desmantelar su creación entre penas y llantos.

Por otro lado, estaba el relevo de grupos en Township, donde estos nuevos integrantes han pintado por completo dos casas, a la par que entretenían a los ilusionados e intrigados niños de los alrededores. Pero no se han quedado conformes con dar, sino que también han recibido mucho de estos locales, como bailes y palabras desconocidas para nosotros. Entre ellos ha destacado el pequeño Tose, algo corroborable por la cantidad de fotos que ha protagonizado.

A remarcar también el primer día de vela que ha supuesto la primera exposición del Santísimo en este lugar. E incluso con este éxito, lo más memorable se le adjudica a lo acontecido después de la cena, empezando por la celebración del cumpleaños de Ramón con unas palabras que hicieron estallar al público y unos impactantes testimonios de antiguos campos de trabajo por parte de D. Alberto.

Jaime Álvarez, Juan del Castillo y Gonzalo Iniesta.