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El histórico galeón de la Sección II sale del «dique seco»

  • 23/04/2021

Una pequeña parte de la historia de Retamar la forman la colección de galeones que don Francisco Monzó, más conocido como don Patxi (fallecido en 2015, con más de noventa años), construyó en los «astilleros» de Retamar en los años 70 y 80 con la colaboración inestimable de sus alumnos de la asignatura de Pretecnología. También don José Landín, gran aficionado al modelismo naval, colaboró en alguna ocasión en esta actividad.

Uno de estos galeones históricos, expuesto en el edificio de la sección 2, sufrió un accidente durante el confinamiento: cayó desde una altura aproximada de dos metros y medio. Don Alejandro Rivas, digno sucesor de don Patxi en esta asignatura décadas después, asumió la responsabilidad de restaurarlo y acondicionarlo para que pudiese volver a ser expuesto. La tarea ha sido ardua, delicada y minuciosa. Después de meses en dique seco, aquí tenemos el resultado: otra vez el galeón dispuesto a surcar los mares del tiempo y dar testimonio del esfuerzo por conservar viva esa pequeña parte de la historia de Retamar. Gracias, Patxi; gracias, Alejandro.

En la fotografía, don Alejandro Rivas reintegrando a su lugar al galeón.

El histórico galeón de la Sección II sale del «dique seco»

  • 23/04/2021

Una pequeña parte de la historia de Retamar la forman la colección de galeones que don Francisco Monzó, más conocido como don Patxi (fallecido en 2015, con más de noventa años), construyó en los «astilleros» de Retamar en los años 70 y 80 con la colaboración inestimable de sus alumnos de la asignatura de Pretecnología. También don José Landín, gran aficionado al modelismo naval, colaboró en alguna ocasión en esta actividad.

Uno de estos galeones históricos, expuesto en el edificio de la sección 2, sufrió un accidente durante el confinamiento: cayó desde una altura aproximada de dos metros y medio. Don Alejandro Rivas, digno sucesor de don Patxi en esta asignatura décadas después, asumió la responsabilidad de restaurarlo y acondicionarlo para que pudiese volver a ser expuesto. La tarea ha sido ardua, delicada y minuciosa. Después de meses en dique seco, aquí tenemos el resultado: otra vez el galeón dispuesto a surcar los mares del tiempo y dar testimonio del esfuerzo por conservar viva esa pequeña parte de la historia de Retamar. Gracias, Patxi; gracias, Alejandro.

En la fotografía, don Alejandro Rivas reintegrando a su lugar al galeón.