Formación personalizada

EL PRECEPTOR
El preceptor es una figura fundamental en el Proyecto Educativo del Colegio. Así como el tutor realiza su labor con el conjunto de alumnos de una clase, en Retamar, además, cada alumno tiene asignado un preceptor que sigue su marcha de modo individual. El trabajo que realiza en estrecha unión con los padres es clave para lograr el objetivo común familia-colegio: hacer del alumno una persona capaz de valerse por sí misma, libre y responsable.

El preceptor es un profesor al que de manera directa se le encomienda la formación de unos alumnos. Mediante la amistad y la confianza, tiene como cometido procurar la orientación y formación completa que corresponda a cada alumno según su edad y circunstancias particulares, haciendo especial hincapié en su formación humana y en su rendimiento escolar.

Cada preceptor habla periódicamente con sus preceptuados según las necesidades de cada uno y guarda la lógica discreción sobre lo hablado. También atiende su formación cristiana y su vida espiritual, como continuación de la que recibe de sus padres y en frecuente contacto con ellos.

El preceptor conoce las calificaciones y el rendimiento escolar de los alumnos, cómo se relaciona con sus compañeros en las clases y descansos, con sus amigos, en la vida familiar, etc. Todos estos datos son necesarios para la eficacia de la tarea educativa conjunta que realiza con los padres.

Los hábitos que se adquieren en el colegio se consolidan cuando la familia –como ocurre en Retamar– mantiene la misma voluntad educativa. El carácter se educa mediante la disciplina y el autocontrol de los impulsos. Así, con el desarrollo de hábitos positivos, se fortalece la voluntad y se capacita al alumno para vivir en sociedad, sirviendo a los demás y configurando proyectos de vida valiosos para llevar a la práctica.

FORMACIÓN RELIGIOSA
Retamar entiende como presupuesto de la tarea educativa la visión trascendente de la existencia humana, y procura el cultivo de las virtudes humanas y cívicas, que son el fundamento de la madurez personal. Sin imponer criterios en los opinable, el Colegio enseña a actuar libre y responsablemente en las tareas civiles, con espíritu de servicio a los demás, de cooperación al bien común, al progreso social y a la comprensión internacional.

Todas las actividades docentes y formativas se ajustan a los principios fundamentales de la doctrina católica. Retamar, por el espíritu que le anima, dentro de su naturaleza jurídica estrictamente civil, no confesional, con el mayor respeto a la libertad de las conciencias, promueve entre los padres de los alumnos, los profesores, el personal no docente y los alumnos, una fiel adhesión a la doctrina de la fe y de la moral católicas, de acuerdo con las enseñanzas de la Jerarquía de la Iglesia, a la que respeta y venera con lealtad.

La atención espiritual y doctrinal de Retamar está encomendada a la Prelatura del Opus Dei.

Retamar estima indispensable la acción coordinada de padres y profesores para la educación de los alumnos, y les ofrece la ayuda necesaria para mejorar en su propia formación.

Asimismo, establece como principio fundamental de su labor formativa el respeto a la dignidad humana y a la personalidad de cada alumno:

–Considera que es el alumno quien debe ser protagonista de su propia educación.

–Procura ayudarle a que desarrolle sus aptitudes individuales en un clima de libertad y responsabilidad.

–Extiende la tarea educativa a todas las dimensiones de la personalidad.

–Fomenta el cultivo de aquellas virtudes humanas y cívicas que se consideran fundamento de la madurez personal, como son la sinceridad, lealtad, justicia, laboriosidad, amistad, alegría, etc.

–Atiende también a la adquisición de hábitos de convivencia, del sentido de la ciudadanía y de la responsabilidad personal, para cooperar al bien común de la sociedad y al progreso social.

–Reconoce como presupuesto de la tarea educativa la visión trascendente de la existencia humana.

Todas las actividades docentes y formativas del Colegio se atienen a los principios fundamentales de la doctrina católica, siempre con el máximo respeto a la libertad de las conciencias.

Como consecuencia lógica de la formación cristiana que se imparte, han nacido de forma natural costumbres y tradiciones que manifiestan el espíritu cristiano en el que se forman los alumnos, dentro del ambiente de libertad que impera en el Colegio. Por tanto, no se obliga a nadie a cumplirlas.

METAS DE CARÁCTER
Las Metas de Carácter son uno de los instrumentos que contribuyen a procurar la educación en la libertad, favoreciendo la formación del carácter y posibilitando la consecución de un ideal, tomado con iniciativa y fortalecido por la constancia.

Cada una de las Metas de Carácter se concreta de forma precisa y positiva, de modo fácilmente comprensible para los alumnos, y marca un objetivo a conseguir en un espacio de tiempo corto y valorable.

EDUCACIÓN EN VALORES
La formación que se da en Retamar va dirigida a hacer de los alumnos personas con capacidad para usar su libertad responsablemente. Para ello, entre otras cosas, todos tienen un encargo en clase que ayuda a fomentar el afán de servicio y a mejorar el funcionamiento del grupo.

Se enseña a valorar la dignidad de la persona humana, sin distinción de raza, religión, sexo, aptitudes físicas o intelectuales, etc. El respeto de unos por otros, el trabajo propio y el de los demás, a la naturaleza, el cuidado de las cosas materiales, etc. Es algo propio del ambiente de Retamar, primer paso para descubrir el sentido profundo de sentirse hijos de Dios.

Para conseguir un auténtico amor a la verdad, se fomenta el espíritu de compañerismo y la sinceridad en el trato con los demás. También se procuran transmitir los valores que favorecen la madurez de la persona humana, como son la lealtad, la justicia, la laboriosidad, la amistad, la alegría, la solidaridad, etc.

En las Asambleas que periódicamente tienen los profesores y alumnos de un curso, se insiste en estos temas, con objetivos concretos hasta la siguiente evaluación.

Como resumen, la educación que Retamar imparte a los alumnos va dirigida a formar hombres capaces de colaborar con su ejemplo y sus capacidades plenamente desarrolladas, en la construcción de una sociedad más justa y mejor.

EDUCACIÓN SOCIAL
Educación Social es una asignatura muy actual y práctica que enseña el modo de comportarse en sociedad, desde cómo comer con corrección, a cómo atender a un enfermo o saber hablar en público.

Formación

EL PRECEPTOR
El preceptor es una figura fundamental en el Proyecto Educativo del Colegio. Así como el tutor realiza su labor con el conjunto de alumnos de una clase, en Retamar, además, cada alumno tiene asignado un preceptor que sigue su marcha de modo individual. El trabajo que realiza en estrecha unión con los padres es clave para lograr el objetivo común familia-colegio: hacer del alumno una persona capaz de valerse por sí misma, libre y responsable.

El preceptor es un profesor al que de manera directa se le encomienda la formación de unos alumnos. Mediante la amistad y la confianza, tiene como cometido procurar la orientación y formación completa que corresponda a cada alumno según su edad y circunstancias particulares, haciendo especial hincapié en su formación humana y en su rendimiento escolar.

Cada preceptor habla periódicamente con sus preceptuados según las necesidades de cada uno y guarda la lógica discreción sobre lo hablado. También atiende su formación cristiana y su vida espiritual, como continuación de la que recibe de sus padres y en frecuente contacto con ellos.

El preceptor conoce las calificaciones y el rendimiento escolar de los alumnos, cómo se relaciona con sus compañeros en las clases y descansos, con sus amigos, en la vida familiar, etc. Todos estos datos son necesarios para la eficacia de la tarea educativa conjunta que realiza con los padres.

Los hábitos que se adquieren en el colegio se consolidan cuando la familia –como ocurre en Retamar– mantiene la misma voluntad educativa. El carácter se educa mediante la disciplina y el autocontrol de los impulsos. Así, con el desarrollo de hábitos positivos, se fortalece la voluntad y se capacita al alumno para vivir en sociedad, sirviendo a los demás y configurando proyectos de vida valiosos para llevar a la práctica.

FORMACIÓN RELIGIOSA
Retamar entiende como presupuesto de la tarea educativa la visión trascendente de la existencia humana, y procura el cultivo de las virtudes humanas y cívicas, que son el fundamento de la madurez personal. Sin imponer criterios en los opinable, el Colegio enseña a actuar libre y responsablemente en las tareas civiles, con espíritu de servicio a los demás, de cooperación al bien común, al progreso social y a la comprensión internacional.

Todas las actividades docentes y formativas se ajustan a los principios fundamentales de la doctrina católica. Retamar, por el espíritu que le anima, dentro de su naturaleza jurídica estrictamente civil, no confesional, con el mayor respeto a la libertad de las conciencias, promueve entre los padres de los alumnos, los profesores, el personal no docente y los alumnos, una fiel adhesión a la doctrina de la fe y de la moral católicas, de acuerdo con las enseñanzas de la Jerarquía de la Iglesia, a la que respeta y venera con lealtad.

La atención espiritual y doctrinal de Retamar está encomendada a la Prelatura del Opus Dei.

Retamar estima indispensable la acción coordinada de padres y profesores para la educación de los alumnos, y les ofrece la ayuda necesaria para mejorar en su propia formación.

Asimismo, establece como principio fundamental de su labor formativa el respeto a la dignidad humana y a la personalidad de cada alumno:

–Considera que es el alumno quien debe ser protagonista de su propia educación.

–Procura ayudarle a que desarrolle sus aptitudes individuales en un clima de libertad y responsabilidad.

–Extiende la tarea educativa a todas las dimensiones de la personalidad.

–Fomenta el cultivo de aquellas virtudes humanas y cívicas que se consideran fundamento de la madurez personal, como son la sinceridad, lealtad, justicia, laboriosidad, amistad, alegría, etc.

–Atiende también a la adquisición de hábitos de convivencia, del sentido de la ciudadanía y de la responsabilidad personal, para cooperar al bien común de la sociedad y al progreso social.

–Reconoce como presupuesto de la tarea educativa la visión trascendente de la existencia humana.

Todas las actividades docentes y formativas del Colegio se atienen a los principios fundamentales de la doctrina católica, siempre con el máximo respeto a la libertad de las conciencias.

Como consecuencia lógica de la formación cristiana que se imparte, han nacido de forma natural costumbres y tradiciones que manifiestan el espíritu cristiano en el que se forman los alumnos, dentro del ambiente de libertad que impera en el Colegio. Por tanto, no se obliga a nadie a cumplirlas.

METAS DE CARÁCTER
Las Metas de Carácter son uno de los instrumentos que contribuyen a procurar la educación en la libertad, favoreciendo la formación del carácter y posibilitando la consecución de un ideal, tomado con iniciativa y fortalecido por la constancia.

Cada una de las Metas de Carácter se concreta de forma precisa y positiva, de modo fácilmente comprensible para los alumnos, y marca un objetivo a conseguir en un espacio de tiempo corto y valorable.

EDUCACIÓN EN VALORES
La formación que se da en Retamar va dirigida a hacer de los alumnos personas con capacidad para usar su libertad responsablemente. Para ello, entre otras cosas, todos tienen un encargo en clase que ayuda a fomentar el afán de servicio y a mejorar el funcionamiento del grupo.

Se enseña a valorar la dignidad de la persona humana, sin distinción de raza, religión, sexo, aptitudes físicas o intelectuales, etc. El respeto de unos por otros, el trabajo propio y el de los demás, a la naturaleza, el cuidado de las cosas materiales, etc. Es algo propio del ambiente de Retamar, primer paso para descubrir el sentido profundo de sentirse hijos de Dios.

Para conseguir un auténtico amor a la verdad, se fomenta el espíritu de compañerismo y la sinceridad en el trato con los demás. También se procuran transmitir los valores que favorecen la madurez de la persona humana, como son la lealtad, la justicia, la laboriosidad, la amistad, la alegría, la solidaridad, etc.

En las Asambleas que periódicamente tienen los profesores y alumnos de un curso, se insiste en estos temas, con objetivos concretos hasta la siguiente evaluación.

Como resumen, la educación que Retamar imparte a los alumnos va dirigida a formar hombres capaces de colaborar con su ejemplo y sus capacidades plenamente desarrolladas, en la construcción de una sociedad más justa y mejor.

EDUCACIÓN SOCIAL
Educación Social es una asignatura muy actual y práctica que enseña el modo de comportarse en sociedad, desde cómo comer con corrección, a cómo atender a un enfermo o saber hablar en público.