camerun_retamar_10

Crónica 10 desde Camerún. La señora del megáfono y la nueva zanja

  • 25/06/2023

Llegamos al Ecuador del campo de trabajo. Qué mejor forma de celebrarlo que con unos huevos revueltos para desayunar. Y es que, aprovechando los regalos de ayer de nuestros vecinos, hoy Pelayo amaneció a las 6 para poder preparar para todos una nueva variedad de desayunos. Menos mal, las tostadas se estaban empezando a repetir más que que un examen final de inglés.

Hoy el trabajo ha ido sobre ruedas, los ladrillos han ido saliendo, las pilas de cemento subían como la espuma, y la selva cada vez es más parecida al césped de un estadio de fútbol. Hemos seguido con nuestra zanja, ahora por partida doble, y Sunyer ha preparado con su compa ‘El Bombilla’ un camino de la felicidad – un lugar donde encontrarse a uno mismo.

Cuando todo parecía redondo apareció por ahí una señora con megáfono propio y decidió poner a caldo a todo el que andaba cerca. “Por quoi, por quoi?” Gritaba, como si de Mourinho se tratase.

Esa última hora, y después del incidente, se empezó el otro borde de la finca. Nuevas zanjas –que alguien llame a Artabe.

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Crónica 10 desde Camerún. La señora del megáfono y la nueva zanja

  • 25/06/2023

Llegamos al Ecuador del campo de trabajo. Qué mejor forma de celebrarlo que con unos huevos revueltos para desayunar. Y es que, aprovechando los regalos de ayer de nuestros vecinos, hoy Pelayo amaneció a las 6 para poder preparar para todos una nueva variedad de desayunos. Menos mal, las tostadas se estaban empezando a repetir más que que un examen final de inglés.

Hoy el trabajo ha ido sobre ruedas, los ladrillos han ido saliendo, las pilas de cemento subían como la espuma, y la selva cada vez es más parecida al césped de un estadio de fútbol. Hemos seguido con nuestra zanja, ahora por partida doble, y Sunyer ha preparado con su compa ‘El Bombilla’ un camino de la felicidad – un lugar donde encontrarse a uno mismo.

Cuando todo parecía redondo apareció por ahí una señora con megáfono propio y decidió poner a caldo a todo el que andaba cerca. “Por quoi, por quoi?” Gritaba, como si de Mourinho se tratase.

Esa última hora, y después del incidente, se empezó el otro borde de la finca. Nuevas zanjas –que alguien llame a Artabe.